El futuro como lo conocíamos cambió

En cuestión de días la vida en cada rincón del mundo tuvo un giro inesperado.

La noticia que empezó con todo este revuelo no fue el brote y finalmente la crisis de salud derivado del contagio de COVID-19 en Wuhan, sino la noticia de que la Administración Trump suspendería todos los vuelos entre Estados Unidos y Europa como medida de contención para evitar la expansión de la tristemente célebre enfermedad.

El resto está siendo historia.

Todo este fenómeno del distanciamiento social me hace volver a reflexionar sobre si el e-commerce acabaría con los centros comerciales. Nunca tuve la duda de que no sería así y ahora menos, aún cuando hay cifras que indican que las ventas en línea subirán 60% debido a la cuarentena.

Si algo no me gusta del a veces muy conveniente e-commerce es que no puedes tocar la tela de una camisa o probarte unos zapatos. Posterior a la cuarentena la gente va a querer salir, divertirse, comprar y sobre todo estar en contacto con más gente en los lugares de esparcimiento por excelencia: los centros comerciales.

Es inminente.

Durante este encierro involuntario, en el que todos hemos meditado muchas cosas, surge el inequívoco pensamiento sobre qué es lo primero que voy a hacer cuando pueda salir.

La gente va usar el mínimo pretexto para dejar sus casas, sus tablets y sus teléfonos móviles para ir a interactuar con más gente. 

Nos hemos dado cuenta de que no sabíamos lo que teníamos: lo valioso que es la libertad de salir a la calle, al cine, a bailar, a cenar. Salir a comprar. Simplemente salir.

Sin embargo salir ya no será igual que antes. Las personas ahora seremos más selectivas y asistiremos a los sitios que no solo nos ofrezcan mejores vivencias sino que sobretodo nos ofrezcan la comodidad de nuevos espacios abiertos, renovados, que nos den la facilidad de interactuar pero con la seguridad de salvaguardar nuestra salud.

La redefinición de “wellness” está a la vuelta de la esquina y no solo será para un servicio ya existente, como spa´s o clínicas, que tomarán nuevo impulso para que las personas preserven y mejoren su salud, sino que será una nueva tendencia en cómo un edificio se diseña, o uno existente se readapta con nuevas tecnologías que permitan el “no contacto” como lectores de presencia y proximidad para accionar dispositivos, lectores de cobro, puertas automáticas, túneles sanitizantes y un sinfín de soluciones, algunas de las cuales posiblemente no existan hoy día.

Todos nosotros seremos los testigos y actores de este nuevo escenario mundial ya sea en la tienda a la vuelta de nuestra casa o en algún famoso centro comercial al otro lado del mundo.

¿Valdrá la pena todo esto para poder recuperar nuestra libertad?

Estoy seguro de ello.

Directivos_Raul B
Raúl Méndez
Socio Director en Ares Arquitectos

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