Hoteles de lujo: una experiencia celestial

La relación entre Ares Arquitectos y la industria hotelera comenzó hace varios años y no sucedió de un día a otro. Supimos escalonar los pasos y conformar un equipo consagrado a esta área. Gracias a la formidable mancuerna que hicimos con grandes cadenas hoteleras internacionales y a otros factores, como la expansión del sector turístico en América Latina y nuestra sapiencia acumulada en el manejo de prototipos de marca, causaron que de inmediato nos posicionáramos como expertos en hoteles.

Antes de ahondar en el tema, es preciso prestar atención al contexto en que actualmente surgen. El crecimiento del mercado viajero, sumado al cambio de paradigma que representó el nacimiento y progresión de Airbnb, obligó que la oferta hotelera se diversificara. Si entras a un Hard Rock, sabes que hay música, varios bares, puedes pedir una Fender para tocar en el cuarto y es una experiencia completa. Si quieres viajar en pareja, a un espacio sin niños en la alberca, es posible ir a un hotel totalmente distinto. En Ares entendemos que se trata de un sector que siempre tendrá una evolución. Se trata de un asunto dialógico: Airbnb surgió como una reacción a la oferta y las condiciones del mercado; ahora a los hoteles les toca reaccionar a Airbnb.

Dicho esto, atendemos la pregunta cardinal de este artículo: ¿en qué consiste el lujo en los convulsos tiempos en que vivimos? Normalmente el concepto está asociado a un asunto aspiracional, sin embargo nosotros lo entendemos más allá. El lujo consiste en tener una experiencia totalmente diferente, una vivencia que nos complemente. No se trata de cubiertos de plata, sino en lo que estos sitios ofrecen a sus usuarios: te hacen sentir que eres lo máximo.

La experiencia comienza en la recepción, continúa en los restaurantes y, por supuesto, se extiende a la espaciosas habitaciones, que muchas veces se sienten como entrar a otra dimensión. El lujo se puede encontrar en las instalaciones de un hotel en el centro de Nueva York y también en medio de la naturaleza, lejos de la civilización. Todo se siente como un espacio paradisiaco donde la vida es perfecta.

El lujo se trata de emociones y sensaciones, de experiencias y recuerdos imborrables. Nosotros podemos hacerlo palpable. Diseñamos experiencias, no sólo espacios. Como cuando escuchas gran música o entras en un cuadro, nosotros tenemos esa oportunidad de crear sensaciones. Aromas. Colores. Temperaturas. Elementos de recreación, descanso, meditación, áreas verdes, espacios abiertos. Espacios amplios donde se respira mejor. Todo en una fórmula armónica que transporta al usuario a otros tiempos, a otras atmósferas. Esto viene desde la concepción de proyecto. Cuando trazamos las primeras rayas, ya sabemos  qué esperan los clientes, conocemos los estándares de marca y sabemos qué se busca transmitir.

Para ejemplificar mejor nuestro trabajo está el caso del Hotel Nobu en Los Cabos, que creamos junto con PCH Y WATG, estudios estadounidenses. Basta con verlo en fotos para sentir el impacto de su belleza. Visitarlo es como vivir adentro de una obra de arte por unos días.

Para lograr la concreción de esta idea, estuvieron involucradas varias empresas, arquitectos, diseñadores, especialistas en paisaje, en albercas, en iluminación, etc. Un equipo interdisciplinario e internacional. Un equipo profesional para un proyecto de lujo: un hotel de inspiración japonés, enfocado al tema natural, ideal para meditar. La madera jugó un papel importante. Las piedras y los mármoles también. Los detalles de diseño son especializados. La visión paisajística fluye con el entorno.

Cuando un viajero visita Nobu no se imagina todo el trabajo de que hay detrás, pero lo siente, lo experimenta, lo disfruta en amplitud y lo paga con gusto.

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